Para construir el soporte interno que nos va a permitir enfrentarnos a las situaciones y a los problemas de nuestra vida diaria, será necesario tomar decisiones difíciles, el asumir una postura o determinado punto de vista y decidir la mejor elección. Si queremos que el bienestar sea un rasgo más o menos estable, tendremos que plantearnos la siguiente pregunta de vez en cuando: “¿es aquí dónde quiero estar?”.

Esta cuestión nos va a permitir saber si realmente estamos en el lugar que queremos estar (nuestro trabajo, nuestra pareja, nuestra ciudad, etc.). Si la respuesta es sí, estaremos en un Estado de Flow y todo parecerá ir en armonía. Si la respuesta es no, entonces estaremos en el lugar del malestar. La manera de llegar de nuevo al bienestar, es la autorreflexión: avanzar hacia el desarrollo personal.

Por lo tanto, el camino del desarrollo personal no es ni más ni menos que el camino hacia el bienestar, hacia el lugar en el que quiero estar, pero esto no quiere decir que estemos constantemente reflexionando. Ya comentamos la importancia de vivir en el presente en el artículo "Mindfulness: 8 beneficios de la atención plena".

Aun y así, el Mindfulness exige reflexión y un conocimiento de nuestro estado emocional, para posteriormente aceptarnos tal como somos. Además, el presente también nos va a indicar si estamos a gusto o no, pues son dos los caminos que nos van a llevar a la autorreflexión: la curiosidad y el dolor.