Amigos feliz tarde, os comparto Los tratamientos oncológicos son cada día más numerosos y específicos, por lo que la esperanza de vida en los pacientes ha aumentado considerablemente y en muchos de los casos, el cáncer ha pasado a convertirse en una enfermedad crónica.

No obstante, estos tratamientos presentan efectos secundarios importantes, entre ellos los que aparecen sobre la piel, que, aunque no comprometen la vida del paciente, si tienen un gran impacto sobre el deterioro de su imagen y la calidad de vida, y que incluso puede afectar al cumplimiento del tratamiento médico o la adherencia al mismo.


El cuidado cutáneo es muy importante desde el primer momento, no sólo durante los tratamientos y al finalizar los mismos, sino también antes de su comienzo, para preparar y fortalecer la piel, ejerciendo un efecto profiláctico demostrado.

Los productos dermocosméticos, dada su función de “complemento terapéutico” son capaces de reducir tanto el impacto físico en la piel (también hay curso dermocosmetica que puede ser de gran ayuda para comprender mas sobre este tema..) como el psicológico, mejorando la imagen y la calidad de vida del paciente.

Muchas veces vamos a necesitar adaptarnos a las nuevas condiciones que tiene la piel, y no sabemos a quién preguntar o cómo resolver algunas dudas. La cosmética puede ser de gran ayuda, pero un cosmético inadecuado también puede agravar los problemas de la piel. Se trata de dar una visión rigurosa de qué gestos son los más importantes y adecuados y que productos se adaptan mejor. Lo más importante es una adecuada higiene e hidratación de toda la piel, tanto del rostro como del cuerpo y la fotoprotección es imprescindible, ya que prácticamente todos los tratamientos producen fotosensibilidad en la piel.