Los problemas de salud en las mujeres, tanto físicos como psicológicos, pueden hacer que sufra cambios en sus ciclos menstruales, a veces éstos se vuelven más cortos y se conoce como Proiomenorrea, pero en otras ocasiones los ciclos se hacen más largos y esto se conoce como opsomenorrea. En este último caso, los ciclos se caracterizan por ser de más de 40 días, llegando en algunas ocasiones a durar hasta 90 días. Esto es común en la premenopausia, ya que las hormonas están descontroladas, haciendo que los ciclos sean más largos para finalmente desaparecer definitivamente, o en la adolescencia cuando el ciclo menstrual está comenzando y se está regulando. Pero en ocasiones este trastorno se debe a problemas médicos que deben ser tratados por un especialista en ginecología, para que la mujer reciba un tratamiento acorde al problema que se le presenta. También puede deberse a problemas de obesidad, ya que la grasa en el cuerpo puede hacer que la menstruación se retrase. Igualmente cuando la mujer ha perdido mucho peso o tiene trastornos de alimentación es muy común que sufra de opsomenorrea o en ocasiones puede llegar a padecer de dismenorrea, que es la desaparición completa de la menstruación. En todo caso siempre es conveniente tener control médico en caso de sufrir cualquier trastorno menstrual.